Mallorca, la más grande de las Baleares
cuenta con importantes poblaciones en el interior que han sido
testimonio durante siglos de su intensa historia. A pesar de
la gran ocupación turística centrada en determinados núcleos,
la isla conserva grandes extensiones de costa e interior
perfectamente conservadas.
Mallorca contiene toda variedad posible
de espacios naturales desde las extensas y arenosas playas del
Sur hasta los acantilados de la Serra de Tramuntana, siendo su
superficie protegida del 40% del territorio: Parque Natural de
S'Albufera, Isla Dragonera, Parque Natural de Mondragó, Isla
de Cabrera y toda la Sierra de Tramuntana que cruza de Norte a
Sur.
La vuelta a la isla representa 190 millas
de navegación que obligan en viajes de corta duración a
escoger entre la costa oriental con sus numerosas calas
típicamente mediterráneas y la costa de la Serra de Tramuntana
de impresionante belleza natural.